Integración de los servicios de atención sanitaria en los países de ingresos medios y bajos
En algunos países de ingresos medios y bajos, los servicios de atención sanitaria se fraccionaron y organizaron de acuerdo a un problema de salud específico. La organización de acuerdo a un problema de salud específico o especialización significa generalmente que las personas necesitan concurrir a diferentes consultorios especializados según el problema de salud específico. Los ejemplos incluyen consultorios de tuberculosis, consultorios de VIH o centros de planificación familiar. Según se cree, la especialización lleva a una mejor atención porque los prestadores de la atención sanitaria se capacitan en una enfermedad y pueden prestar servicios y tecnologías especializados en relación con esa enfermedad. Otros creen que la separación de los servicios según enfermedades específicas resulta en ineficiencia y duplicación de los servicios. P.ej., se evalúa y se prestan servicios a una madre en un centro de planificación familiar y luego necesita concurrir a otro centro para las vacunas de sus hijos.
Una solución a la atención fragmentada es prestar servicios de atención integrados. La finalidad de la integración es prestar servicios agrupados en programas, por ejemplo, servicios para las madres y sus niños en un centro. Se cree que la integración de los servicios asegura que los servicios se administren y se presten juntos para lograr un servicio de alta calidad eficaz. También se cree que la integración de la atención resulta en una mejor salud en términos generales, acceso público a los servicios y el acceso equitativo para las personas de diferentes comunidades y niveles socioeconómicos, un servicio más conveniente y satisfactorio. Sin embargo, otras opiniones consideran que los profesionales de la atención sanitaria quizá se sobrecarguen o no cuenten con aptitudes especializadas para controlar enfermedades específicas que podrían resultar en servicios de calidad y salud deficientes.
Se observaron cinco estudios de calidad razonable que evaluaron la atención integrada. Los estudios realizaron tres tipos de comparación:
1) la integración de la atención mediante el agregado de un servicio a un servicio existente (las madres que concurrían a un consultorio de inmunización recibieron recomendaciones con respecto a servicios de planificación familiar);
2) servicios integrados versus servicios especiales únicos (los trabajadores sexuales podían tener servicios para las enfermedades de transmisión sexual en un consultorio normal, en un consultorio de guardia o por parte de un equipo especial; y prestar servicios de planificación familiar en un Centro de Salud Maternoinfantil o por separado en otro consultorio)
3) programas de servicios mejorados de atención de niños (tratamiento integrado de las enfermedades infantiles) versus atención habitual de niños.
A partir de los estudios no se observaron pruebas claras de que la integración de los servicios de atención primaria de salud mejora la prestación de los servicios sanitarios o el estado de salud de personas en los países de ingresos medios o bajos. Las personas deben saber que es posible que la integración no mejore la prestación de los servicios o el estado de salud y si los elaboradores de políticas y los planificadores consideran la posibilidad de integrar los servicios de atención sanitaria, deben monitorizar y evaluarlos mediante diseños de estudio adecuados.
