Los pacientes de oncología necesitan un acceso venoso durante la quimioterapia, por lo que a menudo se les insertan catéteres venosos centrales (CVC). Con frecuencia, la duración de la quimioterapia es desde seis meses a dos años, para lo cual se utiliza un catéter venoso central (CVC) canalizado a largo plazo. A pesar de los protocolos ordinarios para la inserción y el mantenimiento de estos catéteres, se producen infecciones. Por lo tanto, es necesario encontrar maneras alternativas de prevenir tales infecciones.
Esta revisión se centró primero en los ensayos controlados aleatorios (ECA) donde se administraron antibióticos antes de la inserción del catéter. Los resultados indican que no es beneficioso administrar un antibiótico antes de la inserción del catéter. El segundo objetivo de la revisión fueron los ECA donde se infundió un catéter recién insertado con una combinación de vancomicina y heparina a dosis baja. Los resultados muestran que es beneficioso infundir el catéter con la combinación de vancomicina y heparina, pero sólo para los pacientes de alto riesgo donde esta intervención reduce al mínimo el riesgo de introducir resistencia microbiana.
