En la actualidad, no existen pruebas suficientes para demostrar el efecto de los antagonistas de los opioides, como la naltrexona, sobre el abandono del hábito de fumar a largo plazo (al menos seis meses)
La terapia de reemplazo de nicotina y ciertos antidepresivos ayudan a dejar de fumar. Sin embargo su efecto general es pequeño porque la dependencia de la nicotina incluye muchos factores como el comportamiento aprendido, los contextos sociales y los efectos de diversos fármacos. La naltrexona es un fármaco de acción prolongada que mitiga los efectos de narcóticos como la heroína y la morfina (antagonista de los opioides), y quizá ayude con la adicción a la nicotina al bloquear algunos de los efectos gratificantes del tabaquismo. Esta revisión halló que no existen pruebas suficientes (con cuatro ensayos con 582 fumadores) para mostrar el efecto de los antagonistas de los opioides, como la naltrexona, sobre el abandono del hábito de fumar. Los efectos de algunos antagonistas de los opioides (p.ej. naltrexona, naloxona, 13 ensayos con 455 fumadores) sobre los síntomas de abstinencia y los efectos placenteros de fumar no están claros.
