Haloperidol versus placebo para la esquizofrenia
La esquizofrenia es una enfermedad mental grave e incapacitante que puede afectar a los enfermos durante la mayor parte de su vida adulta; los tratamientos farmacológicos son fundamentales para la atención de las personas con esquizofrenia. En los años 50 la introducción de la clorpromazina y el haloperidol, dos antipsicóticos típicos, revolucionó la atención de las personas con enfermedades mentales graves. El haloperidol fue aclamado como un gran avance y considerado como el antipsicótico conocido más potente, al tiempo que parecía tener efectos secundarios mínimos. A pesar de la introducción de una generación más moderna de antipsicóticos atípicos y de la creciente preocupación por la tendencia del haloperidol a provocar trastornos del movimiento, éste es aún uno de los fármacos que se prescribe con mayor frecuencia para los trastornos psicóticos en todo el mundo. También se utiliza a menudo como el fármaco de comparación con el cual se evalúan nuevos compuestos.
Se intentó cuantificar de forma objetiva los efectos de este fármaco tan utilizado, mediante búsquedas sistemáticas de todos los ensayos controlados aleatorios conocidos que compararan el uso del haloperidol con placebo en las personas con esquizofrenia. Se encontraron 21 ensayos pertinentes, con 1 519 personas asignadas al azar.
Los resultados demostraron que el haloperidol es un antipsicótico efectivo, especialmente a corto plazo. Sin embargo, los datos sobre los efectos adversos justifican la preocupación con respecto a la mayor incidencia de trastornos del movimiento graves, tales como distonía aguda, acatisia y parkinsonismo, en los pacientes que reciben haloperidol.
El haloperidol se utiliza a menudo en los países en desarrollo, donde la elección de los tratamientos es limitada, y si no hay otro fármaco disponible, puede estar justificado el uso del haloperidol para tratar la psicosis. Sin embargo, donde se dispone de otros tratamientos, los médicos y los enfermos deben estar al tanto de los efectos adversos del haloperidol y considerar otros antipsicóticos con un perfil menor de efectos secundarios.
