Se analizaron siete estudios de tratamiento que incluyeron 257 recién nacidos con presunta infección sistémica bacteriana y tres estudios de profilaxis que incluyeron a 359 neonatos.
Estudios de tratamiento: No existen pruebas de que la adición de FEC-G o FEC-GM al tratamiento con antibióticos en los recién nacidos prematuros con presunta infección sistémica reduzca de inmediato todas las causas de mortalidad. No se observaron ventajas significativas en cuanto a la supervivencia a los 14 días del inicio del tratamiento [RR típico 0,71 (IC del 95%: 0,38; 1,33); DR típica -0,05 (IC del 95%: -0,14; 0,04)]. Sin embargo, los siete estudios de tratamiento fueron pequeños, el más grande incluyó sólo 60 recién nacidos.
El análisis de subgrupos de 97 recién nacidos de tres estudios de tratamiento que, además de infección sistémica, presentaban neutropenia clínicamente significativa (< 1,7 x 10/l) al ingresar al estudio, muestra una reducción significativa en la mortalidad en el día 14 [RR 0,34 (IC del 95%: 0,12; 0,92); DR -0,18 (IC del 95%: -0,33; -0,03); NNT 6 (IC del 95%: 3 a 33)].
Los estudios de profilaxis no demostraron una reducción significativa en la mortalidad en los neonatos que recibieron FEC-GM [RR 0,59 (IC del 95%: 0,24; 1,44); DR -0,03 (IC del 95%: -0,08; 0,02)]. La identificación de la sepsis como resultado primario de los estudios de profilaxis estuvo afectada por definiciones inadecuadamente más rigurosas de infección sistémica. Sin embargo, los datos de un estudio sugirieron que el FEC-GM profiláctico puede proporcionar protección contra la infección al administrarse en recién nacidos prematuros con neutropenia o con alto riesgo de desarrollar neutropenia postnatal.