La diabetes tipo 2 se caracteriza principalmente por una capacidad reducida de la hormona insulina para estimular la absorción de glucosa en la grasa corporal y en los músculos (resistencia a la insulina) combinada con una secreción insuficiente de insulina que provoca aumento en los niveles de glucosa en la sangre. Se ha mostrado que la reducción del peso y el aumento del gasto energético diario disminuyen la resistencia a la insulina. Hay algunos factores asociados con un mayor riesgo de diabetes tipo 2: las personas con obesidad, diabetes gestacional previa, hipertensión, antecedentes familiares de diabetes tipo 2, dislipidemia y algunos grupos étnicos tienen mayor riesgo. Las personas con "prediabetes" también tienen alto riesgo: tienen niveles anormales de glucosa en la sangre pero no en el rango de diabetes. La prediabetes a menudo precede el desarrollo de la diabetes tipo 2. Se buscaron ensayos que intentaran prevenir el desarrollo de la diabetes tipo 2 en los grupos en riesgo anteriormente mencionados. Se evaluaron los efectos del aumento en la actividad física sola o en combinación con intervenciones dietéticas en la incidencia de la diabetes y otros resultados.
Se incluyeron ocho ensayos con 2 241 participantes asignados al azar a la intervención de ejercicio y dieta y 2 509 participantes a la recomendación estándar. Además, 178 participantes se asignaron al azar a una intervención de ejercicio solo y 167 participantes a una intervención de dieta sola. La duración de las intervenciones en los ensayos varió desde uno a seis años. Las intervenciones variaron entre los estudios pero incluyeron principalmente restricción calórica si la persona presentaba sobrepeso, una ingesta con más fibras, con bajo contenido de grasas (especialmente grasa saturada) y alto contenido de carbohidratos. La actividad física varió pero se recomendó como promedio al menos 150 minutos semanales de caminata enérgica u otras actividades como ciclismo o trote. Las intervenciones se administraron principalmente mediante orientación individual frecuente por un fisioterapeuta, un fisiólogo de ejercicio y un dietista. La incidencia de diabetes se redujo en el 37% (reducción del riesgo relativo) con ejercicio y dieta. Lo anterior tuvo efectos favorables sobre el peso corporal, la circunferencia de la cintura y la presión arterial. Se necesitan más pruebas sobre los efectos del ejercicio solo para la prevención de la diabetes tipo 2. Ningún estudio informó datos relevantes sobre la diabetes y la morbilidad relacionada con los problemas cardiovasculares, la mortalidad por todas las causas y la calidad de vida.
