A menudo los médicos y otros profesionales de la asistencia sanitaria prescriben fármacos que sólo producirán efecto a ciertos niveles. Se considera que estos fármacos tienen una ventana terapéutica estrecha. Lo anterior indica que si el nivel del fármaco es demasiado alto o demasiado bajo, pueden provocar efectos secundarios graves o no proporcionar los beneficios que deberían. Por ejemplo, los fármacos que disminuyen la viscosidad de la sangre se prescriben para disminuir su viscosidad y prevenir los coágulos. Si el nivel es demasiado alto, las personas podrían presentar hemorragias mortales. Por otro lado, si el nivel es demasiado bajo, se podría formar un coágulo y provocar un accidente cerebrovascular. Para estos tipos de fármacos, es importante que se prescriba la cantidad correcta del fármaco.
El cálculo y la prescripción de la cantidad correcta pueden ser complicados y lentos para los profesionales de la asistencia sanitaria. En ocasiones, determinar la cantidad correcta puede tomar mucho tiempo, ya que los profesionales de la salud no desean prescribir de inmediato dosis altas de los fármacos, pues a veces se cometen equivocaciones. Se han diseñado varios sistemas electrónicos para hacer estos cálculos y ayudar a los profesionales de la salud a prescribir estos tipos de fármacos.
Una revisión de estudios que evaluó estos sistemas electrónicos indicó que el asesoramiento electrónico para la dosis del fármaco puede beneficiar a los profesionales de la salud y a los pacientes. Al utilizar el sistema electrónico, los profesionales de la salud prescriben de inmediato las dosis más altas de los fármacos y la cantidad correcta del fármaco se alcanza más rápidamente. El uso de los sistemas electrónicos también redujo la duración de la estancia hospitalaria mientras se alcanzó la cantidad correcta del fármaco. Sin embargo, los sistemas electrónicos no aumentaron ni redujeron la frecuencia con la que ocurrieron los efectos secundarios graves, como los accidentes cerebrovasculares o la muerte.
