El dipropionato de beclometasona (DPB) inhalado se introdujo a principio de la década de 1970 para el tratamiento del asma crónica. Se ha obtenido una amplia experiencia acerca de su uso; generalmente se lo considera seguro y eficaz. El DPB está disponible en un rango de formulaciones administradas por inhaladores de dosis medidas (IDM) y diferentes dispositivos de inhalación de polvo seco (IPS). La dosis diaria nominal que puede prescribirse a un paciente se encuentra dentro de un rango de dosis con diferencias de 40 veces entre sus extremos, de 50 mcg/d a 2000 mcg/d. El término "dosis-respuesta" se refiere a mejorías significativas en el tamaño de un resultado determinado con el aumento de la dosis. Al considerar los corticosteroides inhalados (CCI) el problema de si existe un efecto dosis-respuesta importante puede plantearse como dos preguntas clínicas: a) los pacientes con asma mal controlada, ¿obtienen un beneficio adicional empezando el tratamiento con CCI a dosis altas en lugar de dosis bajas? b) En el caso de los pacientes cuyo asma no se controla adecuadamente con una dosis determinada de CCI, ¿se obtienen beneficios adicionales aumentando la dosis?
Las pautas actuales para el asma (BTS 1997, GINA 1995, NHLBI 1997) recomiendan dosis de comienzo más altas en pacientes con síntomas más graves y aumento de la dosis diaria si los síntomas no son controlados. Estos consejos se basan en la suposición de que los efectos beneficiosos aumentan con la dosis. Sin embargo, una revisión sistemática realizada recientemente que comparó DPB con placebo no proporcionó evidencia un efecto dosis-respuesta que apoye este enfoque (Adams 2000). Esa revisión concluyó que el DPB era significativamente más eficaz que el placebo para mejorar las medidas de calibre de la vía aérea, hipersensibilidad bronquial y síntomas en pacientes que no estaban recibiendo comprimidos de corticosteroides orales (CO), como prednisolona. El DPB también tenía un significativo efecto economizador de CO en asmáticos tratados con CO en comparación con el placebo. Sin embargo, dosis diarias altas de DPB (1000 mcg/d o más) no parecían ser más eficaces que las dosis más bajas (400 mcg/d o menos) para ninguna medida de eficacia. Sin embargo, las inferencias acerca de un efecto dosis-respuesta en esa revisión deben ser interpretadas con cautela porque los estudios incluidos no compararon directamente dosis diferentes de DPB.
La dosis-respuesta se evalúa en forma ideal en ensayos en los que los pacientes son asignados al azar a dos (o más) dosis de corticosteroides inhalados dentro del mismo ensayo. El propósito de esta revisión fue evaluar sistemáticamente los estudios en los que se compararon dos o más dosis de DPB.
