A pesar de que la sustitución de la nicotina ha sido la farmacoterapia más ampliamente usada para dejar de fumar, algunos fumadores prefieren un tratamiento sin nicotina. Otros tipos de medicamentos han sido probados para su posible efectividad. Los ansiolíticos y los antidepresivos han sido propuestos como tratamientos. La ansiedad es un síntoma de la abstinencia de nicotina y fumar puede disminuir la ansiedad. Los ansiolíticos pueden, por tanto, ayudar a los fumadores a dejar el hábito, eliminando un síntoma de la abstinencia o reemplazando los efectos de refuerzo de la nicotina. Aunque la clonidina es considerada algunas veces como un ansiolítico, su eficacia para el abandono del hábito ha sido valorada en otra revisión Cochrane (Gourlay 1998).
ENSAYOS A CORTO PLAZO
El interés de esta revisión y del metanálisis está en los ensayos con evidencia probada, de un efecto a largo plazo en el abandono del hábito; los cuales son descritos en la sección de Resultados. También han sido revisados ensayos a corto plazo en los que se investigaron agentes ansiolíticos, que son descritos a continuación.
Buspirona
Buspirona es un ansiolítico no benzodiazipínico, con efectos en la neurotransmisión de la serotonina. No es sedante ni adictivo. Las dosis usadas en los ensayos para dejar de fumar se encuentran en el rango de 30-60 mg como dosis máxima diaria, durante un periodo de entre nueve y trece semanas, comenzando entre dos y tres semanas antes de la fecha de dejar de fumar. Tres estudios a corto plazo han ofrecido pruebas inconsistentes de que este fármaco tiene algún efecto sobre las tasas de abstinencia inmediata o sobre los síntomas de abstinencia. West en 1991 (61 fumadores) encontró un efecto sobre la abstinencia a las cuatro semanas (47% vs 16%, p<0.025), pero ninguna diferencia en el número de síntomas de abstinencia (incluyendo la ansiedad) entre los sujetos que dejaron de fumar. Robinson en 1992 (54 fumadores) no encontró efecto de la buspirona sobre ningún síntoma de abstinencia ni en las tasas, las que fueron a las dos semanas 62% para la buspirona y 52% para el placebo. Hilleman en 1992 (37 fumadores) encontró reducciones estadísticamente significativas (p<0.05) en el deseo de fumar, la ansiedad, la irritabilidad, la intranquilidad y la tristeza, después de siete días de abstinencia en el grupo tratado.
Diazepam
Este tranquilizador ha sido usado en un ensayo de larga duración para dejar de fumar, descrito en la sección de Resultados.
Meprobamato
Este tranquilizador ha sido usado en un ensayo de larga duración para dejar de fumar, descrito en la sección de Resultados.
Ondansetrona
El ondansetrona es un antagonista de la serotonina 5-HT3, que ha sido propuesto para el tratamiento del hábito de fumar, basado en que los antagonistas 5-HT3 deben reducir el efecto de refuerzo de la nicotina. Zacny en 1993 investigó el efecto de la ondansetrona en el consumo de tabaco en condiciones de laboratorio y no encontró evidencia de que se alterara el comportamiento del hábito de fumar. West en 1996 aleatorizó 101 fumadores a ondansetrona 0.25mg dos veces al día o placebo, por 2 semanas antes y 4 semanas después de la fecha de dejar de fumar. Los sujetos también recibieron terapia conductual en grupo. A las 4 semanas de seguimiento de la fecha de dejar de fumar, estos autores no encontraron diferencias significativas en las tasas continuas de abstinencia, validadas por la determinación de cotinina en saliva. Las tasas de abstinencia fueron 59% para la ondansetrona y 66% para el placebo. Aunque la tasa relativamente alta de éxito del grupo de terapia conductual podría haber enmascarado algún efecto del medicamento, es menos probable que hubiera afectado la severidad de los síntomas de abstinencia, los que no fueron diferentes entre los grupos. Ningún grupo mostró aumento notable en la ansiedad.
Beta bloqueadores
Los beta bloqueadores tienen efectos potencialmente ansiolíticos, y por esta razón han sido probados para el abandono del hábito de fumar. Farebrother en 1980 (73 sujetos) no encontró ningún efecto del propanolol (40 mg 3 veces al día) sobre la abstinencia, al final de 8 semanas de tratamiento, con una gran tasa de deserción y bajas tasas de éxito, tanto en el grupo de los sujetos tratados (9%) como en el grupo que recibió placebo (8%).
