Entrenamiento físico para mejorar la capacidad de ejercicio en las personas con fibrosis quística
La evolución de la enfermedad pulmonar en la fibrosis quística resulta en la respiración anormal durante el ejercicio. Esta situación, limita a las personas a realizar ejercicios, que a su vez, afecta a la salud y la imagen corporal. El entrenamiento físico está diseñado para mejorar la fuerza física, del corazón y muscular mediante la actividad aeróbica y anaeróbica. El ejercicio aeróbico incluye el entrenamiento durante un período de tiempo como el ciclismo a distancia o la carrera. El ejercicio anaeróbico incluye el entrenamiento intensamente por un tiempo corto como el entrenamiento con pesas o la carrera a gran velocidad. La falta de entrenamiento físico habitual puede resultar en la enfermedad pulmonar más grave y una capacidad reducida de cumplir las tareas diarias. Los efectos secundarios del ejercicio incluyen la deshidratación, el daño a los músculos y las fracturas óseas en personas con densidad mineral ósea baja. Esta revisión incluye siete estudios con 231 participantes. Debido a los diferentes diseños del estudio, no se pudieron combinar los datos. Algunos estudios fueron a corto plazo y no revelaron las diferencias entre los tratamientos. Sin embargo, no es probable que el entrenamiento durante menos de un mes sea beneficioso. Existen algunas pruebas que indiquen que el entrenamiento físico produce beneficios y que éstos son influidos por el tipo de programa de entrenamiento. No hay estudios suficientes en esta revisión para comparar el entrenamiento aeróbico con el entrenamiento anaeróbico o con una mezcla de estos dos. La revisión aporta algunas pruebas que indican que los beneficios del entrenamiento se mantienen después que haya cesado el mismo, pero no está claro por cuánto tiempo. El entrenamiento físico es ya parte del conjunto de medidas de atención ofrecido a la mayoría de las personas con FQ y no existen pruebas para desalentar este hecho.
