En las mujeres, el cáncer de mama es el tipo de cáncer más común y la causa de muerte por cáncer más habitual. En 1995 se registraron 76 220 muertes por cáncer de mama únicamente en la Unión Europea, con una tasa de mortalidad ajustada por edad (ASR) [sigla en inglés de "age standardised death rate"] de 30,7 (por 100 000). Las ASR de 25 o mayores se registraron ese mismo año en Islandia (35,3), Irlanda (26,1), Israel (26,3), Luxemburgo (25,4), los Países Bajos (25,3), Nueva Zelanda (25,9) y el RU (25,1). (WHO)
El estadio de cáncer de mama al momento del diagnóstico es un importante indicador de pronóstico. Una vez que el cáncer de mama se torna metastásico es rara vez, o nunca, curable y las pacientes con enfermedad metastásica rara vez sobreviven tres años desde el momento del diagnóstico. (Hortobagyi 1998) Aunque no existen pruebas aleatorias que comparen la quimioterapia con la observación en pacientes con cáncer de mama metastásico, está ampliamente aceptado que las pacientes con enfermedad metastásica deberían recibir algún tipo de tratamiento sistémico en algún momento durante el curso de la enfermedad.
Muchos consideran que la quimioterapia es la primera opción de tratamiento apropiada para pacientes con múltiples sitios de recidiva o cuando la enfermedad visceral no se puede tratar fácilmente con las modalidades locales. También se considera que la quimioterapia es útil en pacientes cuyo cáncer es hormonorefractario, o se piensa que es hormonorresistente. La hormonoterapia es efectiva únicamente donde los receptores hormonales (receptores de progesterona o de estrógenos) se expresan en células tumorales. (Hortobagyi 1998)
Se ha demostrado que tanto la quimioterapia como la endocrinoterapia mejoran la supervivencia en el cáncer de mama precoz (EBCTCG 1998a; EBCTCG 1998b). Sin embargo, no está claro si un modo de tratamiento es más efectivo que el otro, ya sea como tratamiento inicial o posterior en pacientes con cáncer de mama metastásico. La opinión popular es que la quimioterapia puede ser mejor que la hormonoterapia en pacientes con una enfermedad predominantemente visceral o con una enfermedad de progresión rápida. Por otra parte, la hormonoterapia puede ser mejor para una enfermedad predominantemente ósea. (Hortobagyi 1998) Tanto la quimioterapia como la hormonoterapia han demostrado producir respuestas tumorales en pacientes con cáncer de mama metastásico (Stockler 1997a; Stockler 1997b) pero sigue siendo incierto el impacto diferencial que puedan tener estos tratamientos en resultados como la supervivencia global y la calidad de vida, y especialmente si la (supuesta) mayor toxicidad de la quimioterapia se refleja en mejores resultados de tratamiento.
El objetivo de esta revisión fue identificar y evaluar sistemáticamente todas las pruebas disponibles obtenidas de ensayos aleatorios que comparan los efectos de quimioterapia sola con hormonoterapia sola sobre los resultados relacionados con el tratamiento en pacientes con cáncer de mama metastásico, al utilizarlo como tratamiento de primera línea o posterior a la hormonoterapia o quimioterapia inicial.
