La utilidad de la amantadina (Symmetrel®) y la rimantadina (Flumadine®) para la prevención y el tratamiento de la gripe A en niños y ancianos
La gripe A es un virus respiratorio que suele manifestarse con síntomas de tos, rinorrea, cefalea y fiebre. La mayoría de los síntomas suelen resolverse sin tratamiento dentro de tres a siete días. Una complicación poco frecuente del virus de la gripe A es el desarrollo de un estado patológico más grave que puede derivar en: hospitalización, neumonía, e incluso, la muerte; especialmente entre niños y ancianos.
Esta revisión de ensayos reveló que la amantadina puede prevenir la gripe A en niños, pero sería necesario tratar con el fármaco a unos 14 niños durante un período de 14 a 28 semanas para prevenir un caso de gripe. Se necesitan nuevos ensayos para confirmar la inocuidad de este fármaco. No pudo establecerse una conclusión sobre el uso de la amantadina en ancianos debido a que no había estudios disponibles.
Si bien se ha demostrado que la rimantadina es segura, no puede recomendarse para la prevención de la gripe A en niños o ancianos ya que todavía no se ha comprobado su eficacia. El único beneficio observado de la rimantadina en el tratamiento de niños con gripe A fue la reducción de la fiebre hacia el tercer día de tratamiento, en contraposición con cuatro a ocho días sin dicho fármaco. Por lo tanto, la rimantadina debe prescribirse en casos seleccionados, por ejemplo en niños con enfermedades de base en la cual la fiebre puede ocasionar complicaciones (p.ej. crisis convulsivas febriles o deshidratación) o en las cuales la fiebre puede perjudicar el tratamiento o el control de enfermedades como la diabetes, la enfermedad cardiopulmonar y la anemia crónica como la drepanocitosis.
Debido al escaso número de estudios disponibles no fue posible establecer una conclusión definitiva sobre la seguridad de la AMT ni de la efectividad de la RMT para prevenir la gripe en niños y ancianos.
