Hay pruebas limitadas de que un programa de ejercicios puede ayudar a más fumadores a dejar el hábito de fumar a largo plazo que el apoyo de abandono del hábito de fumar sólo.
Los médicos especialistas y los materiales de autoayuda recomiendan habitualmente el ejercicio sistemático como una ayuda para el abandono del hábito de fumar. Los ensayos han comparado un programa de ejercicios junto con un programa de abandono del hábito de fumar, o un programa de ejercicios sólos, con un programa para dejar el hábito sólo o un programa para dejar el hábito junto con un programa de educación sanitaria. Los resultados no fueron combinados porque estos estudios usaron diferentes tipos de programas de ejercicio y diferente duración del seguimiento. En un estudio con una diferencia de las tasas de abandono de significación marginal, la probabilidad de no fumar después de 12 meses fue más del doble con el componente de ejercicio.
