No hay pruebas suficientes de que la radioterapia tenga la misma efectividad que la cirugía para el cáncer vulvar.
El cáncer vulvar se presenta principalmente en mujeres ancianas. La cirugía consiste en la extracción del tumor y los ganglios linfáticos circundantes y ocasionalmente va seguida de radioterapia. Si bien las tasas de supervivencia son altas si el tumor se detecta con suficiente rapidez, la extracción de los ganglios linfáticos causa tumefacción, especialmente en las piernas. También son comunes los problemas relacionados con la curación de la herida y la sexualidad. Si bien la radioterapia resulta eficaz a corto plazo, los ensayos no ofrecen suficientes pruebas que demuestren que es tan efectiva como la cirugía para prevenir la recurrencia del tumor inguinal.
