No hubo pruebas suficientes que demuestren la mejor manera para extraer quirúrgicamente las amígdalas.
La amigdalectomía es una de las operaciones más frecuentes. Las complicaciones pueden incluir hemorragias, durante o después de la operación, y dolor. Esta revisión comparó la efectividad de dos técnicas quirúrgicas diferentes en la reducción de estas complicaciones. Las técnicas quirúrgicas fueron la diatermia (el uso de corriente eléctrica de alta frecuencia para cortar tejidos, extraer la amígdala y controlar la pérdida de sangre), y la disección tradicional en frío (donde se corta la amígdala y después se controla la pérdida de sangre con ligaduras, puntos o diatermia). La revisión de los ensayos halló que no existen pruebas suficientes que demuestren que la diatermia es más efectiva que la disección. Hubo algunas pruebas de que los pacientes que se sometieron a una amigdalectomía con diatermia tuvieron menos hemorragias durante la operación, pero más dolor después; sin embargo, se necesita más investigación.
