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Intervenciones para la prostatitis crónica no bacteriana

McNaughton Collins M, MacDonald R, Wilt TJ

La prostatitis crónica no bacteriana es una condición común pero enigmática (Pfau 1986) que ha sido denominada " un cesto para desechos de la ignorancia clínica" (Stamey 1980). El sello de la prostatitis crónica es su complejo sintomático de dolor en el área pélvica y síntomas del tracto urinario bajo (Nickel 1998a; Krieger 1996). Hubo casi dos millones de visitas por año a pacientes ambulatorios con el diagnóstico de prostatitis en los Estados Unidos de 1990-94 (McNaughton C 1998). La prostatitis afecta a los hombres de todas las edades, a diferencia de la hiperplasia benigna de la próstata y el cáncer de próstata que son enfermedades de hombres ancianos predominantemente. Hay varios tipos de prostatitis, cada uno con diferentes características y tratamientos propuestos. El término "prostatitis" es frecuentemente usado para cubrir todas estas condiciones. La etiología de la prostatitis es desconocida en casi el 90% de los casos; el 5-10% restante de los casos son de causa bacteriana (de la Rosette 1993a). Se han descrito en la literatura una serie de factores potencialmente determinantes de la prostatitis, incluyendo niveles de hormonas sexuales, dieta, enfermedad genitourinaria anterior, estrés, factores psicológicos, alergia y estado civil (Roberts 1997). Estudios más recientes han examinado la edad (Berger 1989; McNaughton C 1998; Roberts 1998), la raza (McNaughton C 1998), los agentes infecciosos (incluyendo enfermedades virales y transmitidas sexualmente) (Berger 1997; Dominique 1998; Lowentritt 1995), el ácido úrico (Persson 1996a; Persson 1996b), la actividad sexual (Alexander 1996; Berger 1989; Drabick 1997), la autoinmunidad (Alexander 1997; Moon 1998), quistes prostáticos y cálculos (de la Rosette 1995; Thin 1997), citoquinas proinflamatorias (Alexander 1998), y biopsia prostática (Aus 1996).

La clasificación tradicional de prostatitis de Drach (1978) es popular, aunque su validez nunca ha sido probada. Además, este sistema de clasificación basado en la etiología puede contribuir a la confusión (Nickel 1998a). Recientemente se ha establecido, aunque tampoco se ha validado, el sistema de clasificación de la prostatitis crónica del NIH (Krieger 1999), basado estrechamente en la clasificación tradicional, que incorpora la terminología "síndrome de dolor pélvico crónico" ( "chronic pelvic pain syndrome" ) para reflejar la duda acerca de si las categorías de prostatitis crónica no bacteriana y de prostatodinia están de hecho relacionadas con la glándula prostática. La definición Tipo III prostatitis crónica abacteriana / síndrome dolor pélvico crónico (PCA/SDPC) (Type III chronic abacterial prostatitis/chronic pelvic pain syndrome (CAP/CPPS) ) de la clasificación del NIH, se define como "infección no demostrable", cambiada más

adelante para reflejar los componentes inflamatorios (leucocitos en el semen, obtenidos en secreciones prostáticas o en la orina posterior a un masaje prostático) y no inflamatorios (ausencia de leucocitos en el semen o en la orina posterior a un masaje prostático). La variedad de los tratamientos recomendados para la prostatitis crónica no bacteriana es una muestra de lo poco que se conoce acerca de las causas de esta condición y de como diagnosticarla y tratarla. Dado que el complejo sintomático de la prostatitis crónica no bacteriana y la hiperplasia prostática benigna se superponen, los investigadores han pensado que los tratamientos para la hiperplasia benigna de la próstata (p.ej., finasterida y bloqueadores alfa) pueden ayudar a algunos hombres con prostatitis crónica no bacteriana . Otras opciones de tratamiento incluyen desde antibióticos a termoterapia. Como resultado, la prostatitis crónica no bacteriana a menudo causa frustración en los médicos (Meares 1991; Nickel 1998b), confusión e insatisfacción en los pacientes (Keltikangas 1989; Meares 1973), variaciones en los criterios para referir al paciente (de la Rosette 1993b), y potencialmente, uso innecesario de antibióticos (McNaughton C 1998).

Datos de la investigación