No existen pruebas confiables que apoyen los tratamientos psicológicos para personas con epilepsia
Las intervenciones psicológicas se usan para intentar reducir la frecuencia de las convulsiones, mejorar la calidad de vida y evitar los efectos adversos de los medicamentos en personas con epilepsia. De los ensayos encontrados, algunos fueron de mala calidad metodológica, mientras que otros tuvieron resultados contradictorios. No se encontraron pruebas de que la terapia de relajación, la terapia cognitivo-conductual o el uso sólo o en combinación de la biorretroalimentación EEG, tengan impacto sobre las convulsiones o la calidad de vida. Las intervenciones educacionales pueden reducir la ansiedad, mejorar el cumplimiento con el tratamiento y el rendimiento social, pero se necesitan ensayos adicionales bien diseñados.
