Los anticoagulantes orales previenen el accidente cerebrovascular y la muerte en las personas con fibrilación auricular
La fibrilación auricular es una irregularidad del latido cardíaco que lleva a la formación de coágulos sanguíneos en las cámaras superiores del corazón (las aurículas). Estos coágulos pueden separarse y desplazarse por el torrente sanguíneo hasta el cerebro y causar un accidente cerebrovascular. Los fármacos anticoagulantes, como la warfarina, retardan la coagulación sanguínea. El grado de inhibición de la coagulación sanguínea durante el tratamiento con warfarina se mide con un análisis de sangre llamado Razón Internacional Normalizada (RIN). Las dosis de warfarina que llevan a RIN de 2,0 a 2,6 reducen la muerte y el accidente cerebrovascular cuando se administran a los pacientes con fibrilación auricular. Los anticoagulantes orales pueden causar hemorragia en el cerebro y en otras localizaciones. Sin embargo, siempre que hay control cuidadoso de la dosis (con mediciones de RIN al menos una vez al mes con warfarina), el riesgo de hemorragia grave es bajo. La decisión acerca del uso de anticoagulantes orales en pacientes con fibrilación auricular depende de varios factores, entre ellos, el riesgo de accidente cerebrovascular individual, que varía ampliamente entre pacientes con fibrilación auricular. La mayoría de las personas con fibrilación auricular deben ser consideradas para el tratamiento con anticoagulantes orales sobre la base de su riesgo de accidente cerebrovascular, la capacidad de tolerar la anticoagulación sin hemorragias, y el acceso a una monitorización adecuada de la anticoagulación.
