Con frecuencia, las personas con fracturas de cadera están desnutridas en el momento de la fractura y en el hospital su ingesta de alimentos es escasa. La desnutrición puede obstaculizar la recuperación después de una fractura de cadera. Esta revisión evalúa los efectos de las intervenciones nutricionales en personas mayores que se recuperan de una fractura de cadera.
Los 24 ensayos controlados aleatorios incluidos en esta revisión incorporaron 1 940 participantes. Los ensayos presentaron deficiencias metodológicas que pueden afectar la validez de sus resultados. Diez ensayos analizaron el uso de alimentos adicionales por vía oral para proporcionar energía no proteica, proteínas, algunas vitaminas y minerales. A partir de los datos agrupados de estos ensayos se encontró que pudiera haber una reducción en el "resultado desfavorable" (resultado combinado de mortalidad y supervivientes con complicaciones médicas), aunque no hubo efectos sobre la mortalidad.
Cuatro ensayos analizaron la alimentación por sonda nasogástrica, donde se administran alimentos líquidos a través de una sonda insertada en la nariz que baja hasta el estómago, con energía no proteica, proteína, algunas vitaminas y minerales. Estos ensayos proporcionaron datos muy limitados pero la alimentación por sonda, que no fue bien tolerada, no pareció lograr un cambio sobre la mortalidad.
Un ensayo encontró que la alimentación por sonda nasogástrica seguida de alimentos orales no pareció afectar la mortalidad ni las complicaciones.
Un ensayo examinó la administración inicial de alimentos a través de una vena y luego por vía oral. Lo anterior no pareció afectar la mortalidad pero pudiera reducir las complicaciones.
Cuatro ensayos probaron el aumento de la ingesta de proteínas en la alimentación oral. La administración de suplementos proteicos puede haber reducido el número de complicaciones a largo plazo, pero al parecer no ha logrado un cambio en la mortalidad sola.
Dos ensayos que examinaron la vitamina B1 intravenosa y otras vitaminas hidrosolubles, o una forma de vitamina D de administración oral, no alteraron los resultados.
Un estudio no publicado que comparó ornitina alfacetoglutarato con un suplemento peptídico isonitrogenado encontró pruebas muy débiles de un retraso en el inicio de complicaciones pero no en su aparición.
Un ensayo que evaluó a los asistentes dietéticos para ayudar a mejorar la ingesta nutricional, encontró una tendencia hacia una reducción de la mortalidad.
Existen algunas pruebas de la efectividad de los alimentos proteicos y energéticos, pero en general las pruebas de la efectividad de la administración de suplementos nutricionales aún son débiles. Se requiere evaluación adicional sobre la función de los asistentes dietéticos y la alimentación por vía intravenosa periférica. Es necesario realizar en el futuro ensayos que superen los defectos de los estudios revisados, especialmente el tamaño y los métodos inadecuados del ensayo.
