Intervenciones para prevenir la obesidad infantil
La evidencia actual sugiere que numerosas intervenciones de dieta y ejercicios para prevenir la obesidad en los niños no son efectivas para prevenir el aumento de peso, pero pueden serlo para promover una alimentación saludable y mayores niveles de actividad física.
Poseer demasiado sobrepeso (obesidad) puede causar problemas de salud, psicológicos y sociales en los niños. Los niños obesos tienen mayor probabilidad de presentar problemas de peso y de salud cuando sean adultos. Los programas diseñados para prevenir la obesidad se centran en modificar uno o más de los factores que se consideran promotores de la obesidad.
Esta revisión incluyó 22 estudios que evaluaban una variedad de programas de intervención que incluían el incremento de la actividad física y cambios alimentarios, solos o en combinación. Los participantes tenían menos de 18 años de edad y residían en Asia, América del Sur, Europa o Norteamérica. No hay suficiente evidencia a partir de los ensayos para probar que cualquier programa en particular puede prevenir la obesidad en los niños, aunque las estrategias exhaustivas para abordar el cambio en la dieta y la actividad física, junto con el apoyo psicosocial y el cambio ambiental, pueden ayudar. Hubo una tendencia de las intervenciones más nuevas a involucrar a la comunidad respectiva y a incluir evaluaciones.
La investigación futura podría evaluar de manera útil los cambios realizados en beneficio de toda una población, como las mejorías en el tipo de alimentos disponibles en las escuelas y en la disponibilidad de lugares seguros para correr y jugar, y deberían evaluar los efectos sobre la salud y los costos durante varios años.
Los programas en esta revisión usaron diferentes estrategias para prevenir la obesidad, de modo que fue difícil realizar comparaciones directas. Además, la duración de los estudios varió de 12 semanas a tres años, pero la mayoría duró menos de un año.
