Apósitos y agentes tópicos para el tratamiento de las úlceras arteriales en las piernas
Las personas con problemas de circulación sanguínea en las piernas pueden desarrollar úlceras de pierna. La mayoría de las úlceras son resultado del flujo sanguíneo deficiente en las venas y se las trata mediante compresión. Las úlceras arteriales de pierna se producen por el suministro deficiente de sangre a las piernas, cuando existe una obstrucción en una arteria de la pierna, o un estrechamiento de las arterias por aterosclerosis. Estas úlceras necesitan meses o años para cicatrizar, son dolorosas y pueden infectarse. Sin el tratamiento de la mala irrigación sanguínea subyacente, las úlceras tardan mucho tiempo en cicatrizar y pueden reaparecer. Frecuentemente, las úlceras se tratan con vendajes para heridas (apósitos) o medicamentos en forma de crema o ungüento (agentes tópicos) para promover la cicatrización y proteger las heridas de la infección. Se usan diversos tipos de apósitos, algunos mantienen la herida húmeda, y otros, seca. El objetivo es que los apósitos reduzcan el dolor causado por la úlcera, sean fáciles de cambiar y no causen alergias o dejen fragmentos en la herida. Los agentes tópicos se utilizan para modificar el medio ambiente de la herida; por ejemplo, se piensa que la ketanserina mejora el flujo sanguíneo.
Se resumen dos ensayos. Un ensayo incluyó a 40 personas con úlceras arteriales que fueron asignadas al azar a la pomada de ketanserina (2%) o al vehículo (polietilenglicol) solo, administrados dos veces al día durante ocho semanas. Era demasiado pequeño y tuvo un período de seguimiento demasiado corto como para determinar si existió alguna diferencia en el número de úlceras cicatrizadas. Se estimó el tiempo para alcanzar un 50% del área inicial de la úlcera, aunque se desconoce su relación con la cicatrización completa de la úlcera. Un segundo estudio comparó el aceite de lavanda (dos gotas) y el aceite esencial de camomila alemana (una gota) en aceite de semilla de uva, como parte de la atención estándar con atención estándar en ocho personas con heridas crónicas, pero sólo dos tenían insuficiencia arterial.
No hay ningún ensayo en esta revisión que compare los apósitos para las úlceras arteriales, y los dos estudios pequeños de agentes tópicos no aportan ninguna evidencia sólida para usar estos tratamientos.
