Resúmenes Cochranebeta

Evidencia científica independiente de alta calidad para la toma de decisiones en atención sanitaria

Intervenciones comunitarias para reducir el tabaquismo en adultos

Secker-Walker R, Gnich W, Platt S, Lancaster T

La prevalencia más alta de tabaquismo en los países industrializados se registró durante los años sesenta y ha ido decreciendo desde entonces. En aquel momento la prevalencia era mayor en los hombres que en las mujeres, pero dicha brecha ha disminuido en la actualidad. La reducción de la prevalencia ha sido más notoria en aquellos miembros de la sociedad con un nivel educativo más alto y mayores ingresos; mientras que en los de nivel de educación menor y más bajos ingresos ha habido poco cambio. Más recientemente, la disminución de la prevalencia de tabaquismo en adultos ha sido contrarrestada por un aumento en el número de jóvenes que se inician en el hábito de fumar (MMWR 1998a), y un aumento de la prevalencia de tabaquismo en los países menos desarrollados.

Se ha demostrado que la aplicación de políticas, tales como las de imponer mayores impuestos al cigarrillo, ha disminuido el consumo (MMWR 1998b; Townsend 1994) y el inicio del hábito de fumar (Lewit 1994). No obstante, el aumento del precio de los cigarrillos implica una carga mayor para las personas con menores ingresos, que son los que tienen mayor dificultad para abandonar el hábito de fumar. No está claro si otros tipos de políticas sobre el tabaquismo, tales como el logro de ambientes de trabajo en donde no se fume, o la prohibición de fumar en edificios públicos, reducen la prevalencia de tabaquismo (Pierce 1998; Eriksen 1998).

Antes de lograr el abandono completo del hábito, muchas personas realizan varios intentos, en su mayoría sin ayuda específica. Para quienes buscan ayuda, se ha demostrado la utilidad de varios métodos, como el asesoramiento individual, la terapia de reemplazo de nicotina, los antidepresivos, las clases sobre el abandono del hábito de fumar, y los grupos de apoyo para no reincidir. (Silagy 2001; Lancaster 2002; Stead 2002; Hughes 2002). También se usan otros métodos, como la hipnosis y la acupuntura, pero su eficacia es dudosa. (White 2002; Abbott 1998).

El reconocimiento de que las decisiones sobre el tabaquismo se toman en un contexto social amplio hizo que se desarrollaran programas comunitarios para reducir tanto el inicio como la prevalencia de tabaquismo. Ockene sostiene que "un enfoque de salud pública efectivo debe ser lo suficientemente amplio como para involucrar de manera exitosa al individuo y proveer refuerzo, apoyo y normas para no fumar, a través de múltiples canales en la comunidad" (Ockene 1992). La efectividad de tales enfoques multidimensionales para la reducción del inicio del hábito de fumar en personas jóvenes es tema de una revisión Cochrane anterior (Sowden 2000). El objetivo de esta revisión es evaluar la efectividad de las intervenciones comunitarias orientadas principalmente a la reducción del tabaquismo en adultos.

La mayoría de estas intervenciones se han centrado en la reducción del riesgo de la enfermedad cardiovascular (EC) e incluyeron el consumo de cigarrillos como uno de los factores de riesgo (Maccoby 1977; Puska 1985; Gutzwiller 1985; Fortmann 1993; Lando 1995; Carleton 1995; Goodman 1995). Las intervenciones comunitarias más recientes se han centrado únicamente en el consumo de cigarrillos (COMMIT 1995; Mudde 1995; Fisher 1998). El objetivo de esta revisión es evaluar la efectividad de programas comunitarios e identificar, si es posible, qué factores de su diseño, implementación o evaluación pueden haber influido en los resultados conductuales sobre el tabaquismo (Susser 1995).

Datos de la investigación