La hernia inguinal es una enfermedad muy frecuente que afecta principalmente a los hombres jóvenes y de mediana edad y su reparación es la operación más frecuente en cirugía general. Las hernias se presentan como protuberancias en el área de la ingle que pueden sobresalir más cuando el paciente tose, se contrae, se pone de pie o en cualquier situación en la que se incremente la presión abdominal. Si no aparecen complicaciones rara vez son dolorosas, y la protuberancia habitualmente desaparece cuando el paciente se acuesta. Se pueden considerar diversas estrategias quirúrgicas cuando se planifica la reparación de la hernia inguinal. Estas estrategias incluyen la consideración del uso de una malla (la malla es una prótesis constituida por una red de material sintético que ayuda a contrarrestar la tensión de la pared abdominal). Se ha propuesto un método de reparación sin tensión para lograr mejores resultados en cuanto al dolor y las infecciones, y para evitar que el problema se presente nuevamente (recurrencia).
Se encontró que, en cuanto a la recurrencia, la técnica de Shouldice es la mejor manera de curar una hernia inguinal sin el uso de una prótesis. El uso de la prótesis reduce aún más la recurrencia. El dolor persistente, la estancia postoperatoria y las complicaciones después de la intervención no muestran diferencias significativas entre las técnicas. No obstante, la calidad metodológica de la mayoría de los estudios es baja, la duración del seguimiento es diferente entre los estudios y no hay suficientes hallazgos de los resultados orientados a los pacientes, por lo que se deben considerar con cuidado los resultados no deseados, en particular en pacientes con enfermedad crónica como los pacientes diabéticos o los pacientes que reciben tratamiento con esteroides.
