La utilización de cremas, pesarios o un anillo vaginal para aplicar estrógeno por vía vaginal alivia los síntomas de la atrofia vaginal, aunque algunas cremas pueden causar efectos adversos.
La atrofia vaginal es una afección común en las mujeres postmenopáusicas. Ésta provoca sequedad vaginal y prurito y puede causar dolor durante el coito. La hormona femenina estrógeno es una opción de tratamiento para la atrofia vaginal, pero puede causar efectos adversos como hemorragia y molestias mamarias. Las mujeres pueden recibir estrógeno mediante comprimidos o inyecciones. De manera alternativa, la hormona se puede aplicar de forma local mediante la utilización de cremas, pesarios (comprimidos colocados en la vagina) o un anillo de liberación de la hormona colocado en la vagina. Esta revisión halló que todos los métodos de administración de estrógeno alivian los síntomas. Sin embargo, algunas cremas pueden provocar efectos adversos, por lo que las mujeres prefieren los anillos vaginales.
