El agregar ácidos grasos marinos (aceite de pescado) al régimen dietético no parece mejorar el asma.
Se ha recomendado comer más pescado como una posible manera de reducir el asma. Las poblaciones (como las comunidades esquimales) con regímenes alimentarios altos en peces también tienen bajas tasas de asma. En otras comunidades ha aumentado el contenido de grasas saturadas en los regímenes dietéticos y también el asma se ha incrementado. La teoría ha sido que un ingrediente en el aceite de pescado puede reducir la inflamación. La inflamación causa el edema de las vías respiratorias pulmonares que resulta en ataques de asma. Sin embargo, esta revisión de los ensayos halló que las personas con asma que cambiaban sus regímenes alimentarios para incluir más aceite de pescado no mejoraron su asma.
