La enfermedad de Alzheimer (EA) es la causa más frecuente de demencia que afecta a las personas de edad avanzada y se asocia con pérdida de neuronas colinérgicas en partes del cerebro relacionadas con la memoria. Los inhibidores de la acetilcolinesterasa, como la rivastigmina retrasan la degradación de la acetilcolina liberada en las hendiduras sinápticas y pueden mejorar la neurotransmisión colinérgica. Existen pruebas de que la rivastigmina es beneficiosa para las personas con enfermedad de Alzheimer, ya que se asocia con pequeñas mejorías en la tasa de deterioro de la función cognitiva y las actividades cotidianas. Los efectos adversos fueron consistentes con la acción colinérgica del fármaco.
