Los síntomas que presentan los sujetos asmáticos a menudo empeoran cuando hacen ejercicios (asma inducida por ejercicio). Este empeoramiento puede prevenirse con la práctica de deportes o intentando mantenerse en forma. Se han diseñado programas de entrenamiento físico para asmáticos con la intención de mejorar la aptitud física, la coordinación neuromuscular y la seguridad en sí mismos. La revisión de los ensayos halló que el entrenamiento con ejercicios no tuvo efecto sobre la función pulmonar en reposo o el número de días con sibilancias. Sin embargo, la revisión halló que el entrenamiento físico mejora el estado cardiopulmonar. Se necesita investigación adicional.
