Resumen en términos sencillos
Intervenciones psicosociales para personas con enfermedad mental grave y abuso de sustancias
Más del 50% de las personas con enfermedad mental grave también utilizan fármacos ilícitos o alcohol a niveles peligrosos. Este abuso de sustancias se asocia con tasas mayores de incumplimiento con el tratamiento, reincidencia, suicidio, encarcelación, hepatitis, VIH, falta de hogar y agresión. Por lo tanto, es sumamente importante determinar las intervenciones psicosociales más eficaces (no farmacéuticas) para reducir el uso de sustancias en esta población. Hasta la fecha, los ensayos que evalúan la efectividad de las intervenciones, como terapia cognitivo-conductual, entrevistas motivacionales, recuperación de 12 pasos, entrenamiento de aptitudes y psicoeducación, han obtenido resultados variados.
Esta revisión se basa en los resultados de 25 ensayos controlados aleatorios (con un total de 2 478 participantes), que evaluaron la efectividad de las intervenciones psicosociales, ofrecidas ya sea como tratamientos únicos, o como un programa integrado o no integrado para reducir el uso de sustancias por las personas con una enfermedad mental grave. No se hallaron pruebas convincentes que apoyen un tratamiento psicosocial sobre el tratamiento habitual.
Las diferencias entre los ensayos con respecto a las medidas de resultado (en particular, el uso de sustancias), las características de muestra (nivel de motivación inicial al cambio, tipo de enfermedad mental y sustancia utilizada), los contextos (comunidad u hospital), los niveles de cumplimiento con las guías de tratamiento y la atención estándar dificultaron el agrupamiento de los resultados. Se requieren más ensayos de calidad que adhieran a los métodos de asignación al azar adecuados, que utilicen escalas de medición clínicamente valiosas, confiables y validadas, e informen los datos con exactitud, incluidos retención en el tratamiento, reincidencia, hospitalización y tasas de abstinencia; en particular, cuando los datos son asimétricos. También es crucial que los ensayos futuros ofrezcan programas de tratamiento de alta fidelidad que adhieran a las guías de tratamiento. Los ensayos futuros de esta calidad permitirán una evaluación más minuciosa de la eficacia de las intervenciones psicosociales para reducir el uso de sustancias en esta población desafiante.
