Durante las tres últimas décadas, la atención de salud mental de las personas durante una crisis pasó de ser un modelo de atención predominantemente basado en el hospital a uno predominantemente basado en la comunidad. Esta revisión buscó evidencia sobre la efectividad de un modelo específico de atención domiciliaria para las personas en crisis; intervención para la crisis. Resultó difícil encontrar ensayos que asignaran al azar específicamente una intervención para la crisis con atención hospitalaria ya que todas las intervenciones para la crisis estaban ligadas a un modelo de atención domiciliaria más amplio. En conjunto, casi la mitad de las personas en crisis asignadas a la atención domiciliaria necesitaron finalmente concurrir al hospital. Sin embargo, el modelo de crisis / atención domiciliaria puede ayudar a evitar ingresos repetidos (aunque los datos no son contundentes y están excesivamente influenciados por un estudio muy positivo).
El modelo de crisis / atención domiciliaria no reduce el número de personas que abandonan el estudio temprano y la carga de la familia. También parece ser una forma más satisfactoria de atención para las personas con enfermedades mentales graves y sus familias y puede ser más económica que la atención estándar. Varios informes mencionaron específicamente que la carga de los equipos era considerable y que el modelo de crisis / atención domiciliaria no afecta claramente el estado mental del paciente. En la actualidad, el tratamiento domiciliario de una crisis se ha incorporado ampliamente en otros modelos de atención. Más datos de los estudios existentes pueden ayudar a aclarar si éste constituye un uso prudente de los recursos.
