No hay evidencia suficiente que muestre cuál es la mejor manera para interrumpir el suministro de oxígeno en bebés prematuros.
Los lactantes, nacidos ya sea prematuramente (antes de las 37 semanas) o con un bajo peso, a menudo presentan problemas respiratorios y necesitan oxígeno extra. Es importante que se alcancen niveles adecuados de oxígeno ya que pueden producirse daños en los ojos y en los pulmones cuando estos no son apropiados. La decisión de interrumpir el uso de oxígeno de manera gradual o abrupta también afecta la salud del bebé. La revisión de ensayos encontró que la interrupción gradual y no abrupta del suplemento de oxígeno reduce el riesgo de que haya daño ocular, pero no puede concluirse nada acerca de cuál es el mejor método para interrumpir el suministro de oxígeno. Se necesita investigación adicional.
