Se sabe que el asma es un problema de salud muy frecuente (los datos acerca de su prevalencia varían entre 3 y 6% para los adultos y entre 8 y 12% en los niños). Si bien el tratamiento con drogas puede controlar los síntomas de asma en la mayoría de los pacientes, las intervenciones alternativas que sean eficaces, de bajo riesgo y que tengan beneficios a largo plazo constituirían adelantos importantes en el manejo del asma. Los informes de mejorías respiratorias experimentadas por las personas que practican la técnica de Alexander requieren evaluación en el contexto de una revisión sistemática.
La técnica conocida como "técnica de Alexander" (TA) fue desarrollada originalmente por un australiano, F M Alexander, en los primeros años de este siglo. La TA se ha definido como "lecciones acerca de la educación musculoesquelética proprioceptiva (sin ejercicios)" pero más sencillamente puede describirse como un tipo de fisioterapia enseñada, que involucra una serie de movimientos destinados a corregir la postura y llevar el cuerpo a su alineación natural, con el objeto de ayudarle a funcionar eficazmente. El principio fundamental en el que se basa la TA puede expresarse como: "el uso afecta el funcionamiento". Siguiendo esta línea de razonamiento, también puede decirse que el uso incorrecto trae como resultado una disfunción. La TA pretende "reeducar" el cuerpo para llevarlo a un estado de capacidad liberada para el movimiento y una respiración eficaz, no inhibida. Debido a que los resultados de la práctica de la TA incluyen, en muchos casos, la disminución del estrés y a su efectos documentados de mejoría sobre la función torácica, se ha argumentado que las personas que padecen enfermedades que tienen componentes emocionales o relacionados al estrés también tienen la oportunidad de obtener beneficios especiales de la TA (Barlow 1973, Drake 1993).
Si bien la TA es una disciplina que se enseña y requiere práctica, no involucra ejercicio físico en la forma que generalmente se entiende el término. Profesionales líderes en la TA, como el difunto Dr. Wilfred Barlow, han sostenido que esto es de particular importancia para recordar en el caso de víctimas de trastornos respiratorios que no requieren imperiosamente, según sus palabras, "ejercicios respiratorios" sino "educación respiratoria" (Barlow 1973).
