Se incluyeron 22 ensayos, en los que participaron 2567 pacientes predominantemente mujeres y ancianos, que comparaban la anestesia regional con la anestesia general. Todos los ensayos tuvieron defectos metodológicos y muchos no reflejan la práctica anestésica actual. Los resultados combinados de ocho ensayos demostraron que se asocia la anestesia regional con una disminución de la mortalidad al mes [56/811(6,9%) versus 86/857(10,0%)]; sin embargo, esto fue de significación estadística marginal (riesgo relativo (RR) 0,69; intervalo de confianza (IC) del 95%: 0,50 a 0,95). Los resultados de seis ensayos para la mortalidad a tres meses no fueron estadísticamente significativos, aunque el intervalo de confianza no excluye la posibilidad de una reducción clínicamente relevante (86/726 (11,8%) versus 98/765 (12,8%), RR: 0,92; IC del 95%: 0,71 a 1,21). El número reducido de participantes del ensayo al año, que provenían exclusivamente de dos estudios, impide cualquier conclusión útil para la mortalidad a largo plazo (80/354 (22,6%) versus 78/372 (21,0%); RR 1,07; IC del 95%: 0,82 a 1,41).
Se asoció la anestesia regional con un riesgo reducido de trombosis venosa profunda (39/129 (30%) versus 61/130 (47%); RR 0,64; IC del 95%: 0,48 a 0,86). Sin embargo, este hallazgo no es seguro debido al posible sesgo de selección en los subgrupos en los cuales se midió este resultado. También se asoció la anestesia regional con un riesgo reducido de confusión postoperatoria aguda (11/117 (9,4%) versus 23/120 (19,2%); RR 0,50; IC del 95%: 0,26 a 0,95).
No hubo pruebas suficientes para establecer conclusiones de los cuatro ensayos adicionales incluidos, con un total de 179 participantes, que compararon otros métodos de anestesia (anestesia general "suave" con anestesia raquídea; ketamina intravenosa; bloqueos nerviosos).