Los niños prematuros y nacidos a término hospitalizados son sometidos habitualmente a intervenciones que dañan los tejidos como parte de su tratamiento médico. La piel es objeto de manipulaciones lesivas en el curso de muchos procedimientos, incluyendo la circuncisión. Habitualmente no se administran analgésicos en la práctica clínica debido a la duración relativamente breve de las intervenciones, la supuesta falta de importancia del dolor, y las dudas acerca de la toxicidad de los agentes disponibles en la actualidad. Esta práctica está siendo cuestionada por las evidencias recientes que indican que los recién nacidos son capaces de percibir y demostrar respuestas reproducibles ante la estimulación dolorosa. La respuesta dolorosa inmediata es compleja, e involucra alteraciones de comportamiento como la gesticulación y movimientos corporales, así como alteraciones fisiológicas, metabólicas y hormonales. Datos preliminares sugieren que el dolor en recién nacidos puede tener efectos a largo plazo, como memoria del dolor (Taddio 1995; Taddio 1997 a).
La crema MEAL al 5% (mezcla eutéctica de anestésicos locales; lidocaína y prilocaína, Astra Pharm Inc.) es un anestésico tópico utilizado en niños y adultos para disminuir el dolor producido por procedimientos cutáneos. La MEAL es un avance terapéutico ya que es la primera preparación anestésica tópica que penetra a través de la piel intacta para proporcionar anestesia confiable. La dosis habitual para niños y adultos es de 1 a 2 gramos aplicados bajo un vendaje oclusivo, aproximadamente 1 hora antes del procedimiento.
La eficacia de la MEAL para el tratamiento del dolor producido por el procedimiento en niños y adultos está bien establecida. Sin embargo, no ha habido una evaluación sistemática de su eficacia/eficiencia en recién nacidos. En niños y adultos, los efectos adversos se limitan a reacciones cutáneas transitorias, como blanqueo y enrojecimiento. Existe una aprensión importante acerca del uso de MEAL en recién nacidos, debido al riesgo potencial de metahemoglobinemia producida por la prilocaína y sus metabolitos, que pueden oxidar la hemoglobina. Se supone que los recién nacidos, en comparación con los niños y adultos, tienen mayor riesgo de metahemoglobinemia. Los recién nacidos presentan una deficiencia de la enzima que reduce la metahemoglobina (MetHb), la NADH citocromo b5 reductasa (Taddio 1995). Además, la mayor relación superficie corporal/peso de los lactantes puede tener como resultado una mayor exposición sistémica, con la misma dosis relativa de los adultos. Los prematuros pueden tener un riesgo aún mayor, debido a la inmadurez de las propiedades de barrera de la piel, que aumentan la absorción percutánea de drogas (Taddio 1995). En una revisión/metanálisis reciente, se comprobó que la MEAL es inocua en aplicaciones únicas para niños nacidos a término y prematuros (a partir de las 30 semanas de edad de gestación)(Taddio 1997 b).
