No existen pruebas de que la administración de grandes volúmenes de líquidos es beneficiosa en pacientes con hemorragia subaracnoidea.
La hemorragia subaracnoidea es un subconjunto del accidente cerebrovascular que se presenta con frecuencia en personas relativamente jóvenes (principalmente de 40 a 60 años). La isquemia secundaria colabora significativamente en el mal resultado después de una hemorragia subaracnoidea (la mitad de los pacientes mueren dentro del mes posterior a la hemorragia). Este tipo de isquemia ocurre cuatro a diez días (por lo tanto: secundaria) después de la hemorragia, posiblemente debido a la pérdida de líquido a raíz de una mayor producción urinaria. Esta revisión demuestra que no existen pruebas para apoyar la provisión de líquidos adicionales, no solo para compensar la pérdida de líquido, sino también para aumentar la cantidad de líquido en el cuerpo.
