No existen pruebas que apoyen la utilización de tioridazina para la demencia
Los problemas conductuales son frecuentes en la demencia y son una fuente significativa de carga para el cuidador. La tioridazina tiene un efecto sedante significativo, y se piensa que este es el mecanismo principal de acción al calmar y controlar el paciente. Sin embargo, farmacológicamente, también se señalaron propiedades anticolinérgicas que potencialmente pueden ejercer un efecto perjudicial sobre la función cognitiva. El único efecto positivo de la tioridazina en comparación con placebo es reducir la ansiedad. En comparación con placebo, otros neurolépticos, y otros sedantes presenta tasas iguales o mayores de efectos adversos. La tioridazina ejerce un efecto mínimo o nulo sobre las calificaciones globales, mientras que otros fármacos como el clormetiazol son superiores a ella sobre las calificaciones conductuales. Los médicos deben tener en cuenta que no hay pruebas que apoyen la utilización de tioridazina en la demencia, y su utilización puede exponer a los pacientes a efectos secundarios excesivos.
