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Intervenciones para la disfagia en el accidente cerebrovascular agudo

Bath PMW, Bath-Hextall FJ, Smithard D

La disfagia es común después de un accidente cerebrovascular afectando entre el 27% y el 50% de los pacientes (Gordon 1987; Wolfe 1993; Odderson 1995). Cerca de la mitad de los pacientes disfágicos mueren o se recuperan espontáneamente dentro de los 14 días siguientes al accidente cerebrovascular dejando la mitad con déficit de deglución que puede impedir significativamente la función, la recuperación y la calidad de vida (Barer 1989). Las complicaciones de la disfagia incluyen desde aspiración hasta infecciones del pecho y neumonía (Brin 1988; Smithard 1996; Teasell 1996; Daniels 1998), malnutrición, incremento de la duración de la estadía en el hospital y readmisión al hospital (Smithard 1993; Odderson 1995; Smithard 1996) Como resultado, la disfagia está asociada con un incremento en el riesgo de muerte (Smithard 1996). Se reconoce que en pacientes con accidente cerebrovascular en el momento de admisión y durante su estadía de hospitalización son prevalentes los déficit nutricionales. (Axelsson 1989; Gariballa 1998a). La malnutrición está asociada con un aumento de la mortalidad y puede impedir la recuperación y prolongar la duración de la estadía en el hospital incrementando con ello los costos (Smithard 1993; Gariballa 1998a). Así, tanto la disfagia como la malnutrición, son factores de riesgo para pobres resultados después del accidente cerebrovascular. Se han descrito técnicas para el tratamiento de la disfagia, mediante estrategias directas e indirectas, generalmente administradas por terapeutas del habla y el lenguaje (Logemann 1993). Las técnicas directas incluyen modificación de la consistencia de los alimentos (Logemann 1991). Las estrategias indirectas incluyen estimulación de las estructuras oral y faríngea (Lazarra 1986). Sin embargo, no es claro si los pacientes manejados con técnicas de alimentación mejoran más que aquellos que no reciben terapia específica de disfagia. Los pacientes con disfagia después de accidente cerebrovascular pueden ser alimentados por vía intravenosa (nutrición parenteral) o enteral, en este caso ya sea mediante la vía nasogástrica (SNG) o una gastrostomía percutánea endoscópica(GPE) de alimentación. La inserción de una SGN es fácil, rápida, relativamente no invasiva, requiere poco entrenamiento, y tiene una mortalidad insignificante (O, Mahony 1995). Sin embargo, algunos pacientes hallan incómodas las SNGs y repetidamente traccionan el tubo hacia afuera resultando en alimentación interrumpida y una malnutrición potencial. En contraste, la GPE requiere de un procedimiento invasivo con inserción de un tubo de alimentación a través de la pared anterior abdominal, una operación que puede complicarse por sangrado, peritonitis o perforación de otros órganos abdominales. La GPE puede estar asociada con infecciones de pecho, infecciones alrededor del sitio de la inserción, y que el tubo sea traccionado (Wanklyn 1995). Sin embargo, la GPE es poco irritante y es cosméticamente más aceptable para los pacientes; la GPE también parece facilitar una alimentación superior con respecto al mantenimiento del peso y el estado nutricional, al menos en pacientes con enfermedad neurológica de largo término, e.j. estado vegetativo persistente, daño cerebral traumático (Wicks 1992). Los méritos relativos de la GPE y la SNG, y cuando comenzar la alimentación, han sido evaluados en una revisión cualitativa (O´Mahony 1995). Sin embargo, resulta poco claro primero, sí la alimentación con GPE es superior al SNG en pacientes con disfagia secundaria a accidente cerebrovascular, y segundo, cuando puede comenzarse la alimentación tras del accidente cerebrovascular.

La alimentación intravenosa de pacientes disfágicos es generalmente innecesaria en vista de su costo, su naturaleza invasiva y el riesgo de infección, excepto en pacientes con disfunción enteral. Esta revisión sistemática de Cochrane evalúa ensayos aleatorios controlados de accidente cerebrovascular agudo de, i) terapia para la disfagia y ii)estrategias de alimentación incluyendo la GPE y la SNG y el momento.

Datos de la investigación