El metronidazol resulta efectivo para combatir la infección por tricomoniasis durante el embarazo pero puede aumentar el riesgo de neonatos prematuros y con bajo peso.
La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual muy común, entre cuyos síntomas se incluyen prurito y secreción vaginal. No queda claro si existe una probabilidad mayor de que las embarazadas con tricomoniasis tengan un parto prematuro o sufran otras complicaciones del embarazo. A partir de la revisión de los estudios clínicos se determinó que el metronidazol resulta efectivo para combatir la tricomoniasis en aquellos casos en que se administra a ambos miembros de la pareja durante el embarazo, no obstante, existe la posibilidad de que el niño sufra algún tipo de daño. Uno de los dos estudios clínicos revisados fue interrumpido en forma temprana ya que existía una mayor probabilidad de que las mujeres que tomaban metronidazol tuvieran un parto prematuro y niños de bajo peso al nacer. Por lo tanto, resulta necesario realizar más investigaciones sobre los tratamientos de tricomoniasis en embarazadas.
