La amnioinfusión se ha descrito como un método para prevenir o disminuir la compresión del cordón umbilical durante el trabajo de parto (Miyasaki 1983). Solución salida o lactato de Ringer se infunde transcervicalmente a través de un catéter dentro de la cavidad uterina, o transabdominal a través de una aguja espinal cuando las membranas están intactas. La técnica ha sido utilizada profilácticamente en varias circunstancias comúnmente asociadas con oligoamnios, y terapéuticamente para desaceleraciones variables repetidas durante el trabajo de parto.
Esta anormalidad de la fetocardia es considerada debida frecuentemente a la compresión, particularmente cuando hay oligoamnios (Gabbe 1976). Los lectores pueden referirse a recientes revisiones del tema (Lameier 1993, Hofmeyr 1996)
Varios estudios han demostrado que ambas, amnioinfusión profiláctica y terapéutica, son efectivas reduciendo las desaceleraciones de la fetocardia y las cesáreas (Hofmeyr 1997a). Una importante pregunta que surge de estos hallazgos es si la amnioinfusión profiláctica tiene alguna ventaja sobre una política de usar la amnioinfusión terapéuticamente cuando hay desaceleraciones (o cuando hay líquido amniótico meconiado, ver Hofmeyr 1997b)
