Los gangliósidos pueden tener un efecto protector sobre los sistemas nerviosos central y periférico.
Objetivos
El objetivo de esta revisión era evaluar el efecto de los gangliósidos exógenos en el accidente cerebrovascular isquémico agudo.
Estrategia de búsqueda
Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Accidentes Cerebrovasculares (Cochrane Stroke Group) (última búsqueda: mayo de 2001) y se estableció contacto con las compañías farmacéuticas y los investigadores principales de los ensayos incluidos.
Criterios de selección
Ensayos aleatorios que compararan el uso de gangliósidos contra placebo o contra tratamiento convencional en personas con accidente cerebrovascular isquémico definitivo o presumible. Se incluyeron los ensayos que aleatorizaban a las personas en el transcurso de 15 días después de iniciarse los síntomas y si había datos sobre la mortalidad.
Recopilación y análisis de datos
Un revisor aplicó los criterios de inclusión. Dos revisores obtuvieron independientemente los datos. Se evaluó la calidad de los ensayos.
Resultados principales
Se incluyeron 12 ensayos con 2265 personas. Todos los ensayos evaluaron monosialogangliósido GM1 purificado. Sólo tres ensayos describieron el procedimiento de aleatorización. El seguimiento se hizo entre 15 y 180 días. No hubo diferencias significativas en el número de muertes al final del seguimiento (odds ratio : 0.91, intervalo de confianza del 95%: 0.73 a 1.13). No se encontraron diferencias entre el suministro precoz (al cabo de 48 horas) o retardado del tratamiento. En cuanto a los resultados de discapacidad, hubo tres ensayos que no encontraron mejoría en el índice de Barthel por el uso de gangliósidos (diferencia de promedios ponderados: 2.1; intervalo de confianza del 95%: -4.8 a 8.9). En dos ensayos, hubo 8 pacientes que tuvieron efectos adversos que condujeron a la interrupción del tratamiento con gangliósidos, 7 tuvieron reacciones cutáneas y uno desarrolló un síndrome de Guillain-Barré.
Conclusiones de los autores
No hay evidencia suficiente para concluir que los gangliósidos son beneficiosos en el accidente cerebrovascular agudo. Se justifica tener cautela al respecto dado el reporte de casos esporádicos de síndrome de Guillain-Barré después de la terapia con gangliósidos.
Esta revisión debería citarse como: