Los agentes desfibrinogenantes parecen prometedores pero no han sido probados para el accidente cerebrovascular isquémico agudo
La mayoría de los accidentes cerebrovasculares se deben al bloqueo de una arteria del cerebro por un coágulo sanguíneo. Los agentes desfibrinogenantes pueden ayudar a eliminar el coágulo sanguíneo, restablecer el aporte sanguíneo al cerebro y mejorar así la posibilidad de recuperación del accidente cerebrovascular. Los agentes desfibrinogenantes reducen asimismo el espesamiento (o viscosidad) sanguíneo que también ayuda a mejorar el flujo sanguíneo al cerebro. Sin embargo, estos agentes también pueden provocar una hemorragia grave en el cerebro. Los limitados datos provenientes de los ensayos sugieren que los agentes desfibrinogenantes pueden mejorar los resultados después del accidente cerebrovascular. No obstante, aún no están disponibles los datos de un ensayo que terminó recientemente (ESTAT) y de otro ensayo en curso. No se puede llegar a conclusiones firmes acerca del equilibrio de riesgo y beneficio de los agentes hasta que se incluyan estos datos en la revisión.
