Los fármacos anticolinérgicos, administrados en las dosis correctas, además de los agonistas beta2, pueden aliviar las crisis asmáticas graves en los niños
En un ataque de asma, las vías respiratorias (conductos que llevan el aire a los pulmones) se estrechan por espasmos musculares. Los broncodilatadores (inhaladores paliativos) relajan los músculos de las vías respiratorias, lo que hace que se abran y la respiración sea más fácil. Los fármacos anticolinérgicos también pueden afectar estos músculos y por eso a veces se usan, junto con los broncodilatadores, cuando los niños tienen crisis asmáticas graves. La revisión de los ensayos encontró que el uso de ambos fármacos juntos mejora los resultados en los niños con crisis asmáticas graves, aunque no hay suficientes pruebas acerca de los efectos en los niños con ataques leves o moderados. Se necesita más investigación sobre los efectos adversos posibles del fármaco adicional, aunque parece que es seguro.
